jueves, 25 de febrero de 2016

El amor cura





SE CIERRA UN CICLO Y SE... 

Y NOS PREPARAMOS PARA... 

COMENZAR UN CICLO NUEVO

CON:

NUEVAS PUERTAS
NUEVOS CAMINOS
NUEVOS DESTINOS
NUEVAS HISTORIAS
NUEVAS ALEGRÍAS
CON GENTE NUEVA Y BUENA:


SÍ. 
ASÍ ES,
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS

Tips para cerrar relaciones

miércoles, 24 de febrero de 2016

Cerrando círculos por Paulo Coelho

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. 


Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. 



Cerrando puertas, cerrando capítulos, como quieras llamarlo. 



Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vive más en esa casa? ¿Debe irse de viaje? ¿La amistad se acabó? 


Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los por qués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cuál hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. 


Al terminar con etapas o con momentos de la vida hay que seguir para adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. 


Lo que sucedió, sucedió. Y hay que soltar, hay que desprenderse. 



No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No. 

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso a veces es tan importante romper fotos, quemar cartas, destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa.

Romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros. (A veces no se puede romper, quemar, destruir, regalar, cambiar, vender o tirar al cubo de la basura porque hay gente que no nos quiere soltar y pretende estar unida a nosotros/as así sea de manera negativa)

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. 

Dejar ir, soltar, desprenderse. 

En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. 

Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. 

El pasado ya pasó. No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. 

Suelte. 

El resentimiento, el prender su "televisor" personal para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo. 

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. 

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. 

¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! Si no, déjelo ir, cierre capítulos.

Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto nada es estático. 

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida.

Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando usted vino a este mundo llegó sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. 

Pero...cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte...

Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

martes, 23 de febrero de 2016

Volver a reir...

Reír la mejor manera de recordar a mi Papá.
El duelo nos roba la risa...
Volver a reír...
El año pasado en semana santa tuve un pequeño accidente
y que dolor que me dio
y que alegría que me regaló:
Mi accidente hizo regresar la risa a mi mamá.
Por eso dice el refrán popular:
No hay mal que por bien no venga...

Balance sagrado

domingo, 21 de febrero de 2016

Oración de emergencia al Sagrado Corazón de Jesús

Oh Divino Jesús que dijiste: "Pedid y recibiréis; buscad y encontrareis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra y a quien llama se le abre". Mírame postrad@ a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor: (Se ora en silencio pidiendo el favor).

¿A quien he de pedir, sino a Tí, cuyo corazón es un manantial inagotable de todas las gracias y dones? ¿Dónde he de buscar, sino en el tesoro de Tu Corazón, que contiene todas las riquezas de la Clemencia y Generosidad Divinas? ¿A dónde he de llamar sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual Dios viene a nosotros, y por medio del cual vamos a Dios?

A ti acudimos, Oh Corazón de Jesús, porque en Tí encontramos consuelo, cuando afligidos y perseguidos pedimos protección; cuando abrumados por el peso de nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza o el fracaso nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas.

Creo firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia no tiene límites y confío en que Tu Corazón compasivo encontrará en mis miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo más para oír mi petición.

Quiero que mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el Centurión Romano en favor de su Criado; de la confianza con que oraron las Hermanas de Lázaro, los Leprosos, los Ciegos, los Paralíticos que se acercaban a Tí porque sabían que tus oídos y Tu Corazón estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males.

Sin embargo... dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tu ves las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, si me darás en cambio otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo con más espíritu de fe.

Cualquiera que sea Tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen Jesús.

Acepta este acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete Tu Corazón Misericordioso. Amén.

Padre Nuestro. Ave María. Gloria al Padre.

Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos Confío. 
(3 veces)

Nota: Se sugiere rezar esta oración cuando surja algún problema.
Puede rezarse en forma de Triduo o Novena, o por un tiempo indeterminado.
Se aconseja que, para rezarla con mayor provecho, se reciban los Sacramentos de la Confesión y Comunión.

 Al Inmaculado Corazón de María 
para pedir un favor

¡Corazón inmaculado de María! desbordante de amor a Dios y a la humanidad y de compasión por los pecadores, me consagro enteramente a ti.

Te confío la salvación de mi alma.

Que mi corazón esté siempre unido al tuyo, para que me separe del pecado, ame mas a Dios y al prójimo y alcance la vida eterna juntamente con aquellos que amo.


Medianera de todas las gracias, y Madre de misericordia, recuerda el tesoro infinito que tu divino Hijo ha merecido con sus sufrimientos y que nos confió a nosotros sus hijos.

Llenos de confianza en tu maternal corazón, que venero y amo, acudo a ti en mis apremiantes necesidades. 

Por los méritos de tu amable e inmaculado Corazón y por amor al Sagrado Corazón de Jesús, obténme la gracia que pido (mencionar aquí el favor que se desea)

Madre amadísima, si lo que pido no fuere conforme a la voluntad de Dios, intercede para que se conceda lo que sea para la mayor gloria de Dios y el bien de mi alma. 

Que yo experimente la bondad maternal de tu corazón y el poder su pureza intercediendo ante Jesús ahora en mi vida y en la hora de mi muerte. Amén.


Corazón de María, perfecta imagen del corazón de Jesús, haced que nuestros corazones sean semejantes a los vuestros. Amén.

Salmo 26: El Señor es mi luz y mi salvación

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? 
R/.
Oye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión; el corazón me dice que te busque y buscándote estoy. 
R/.
No rechaces con cólera a tu siervo, tú eres mi único auxilio; no me abandones ni me dejes solo, Dios y salvador mío.
R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía.
R/.

domingo, 14 de febrero de 2016

Todo llega a su tiempo...

Sé firme en tus actitudes 
y perseverante en tu ideal.

Pero sé paciente, no pretendiendo 
que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.

Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.

Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.

No revuelvas una herida que está cicatrizada.

No rememores dolores y sufrimientos antiguos.

¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.

Haz como el sol que nace cada día, 
sin acordarse de la noche que pasó.

Sólo contempla la meta 
y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho; 
camina en lo bueno que puedes hacer.

No te culpes por lo que hiciste, 
más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien; 
sé tú el responsable de tu propia vida 
y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque 
y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien 
y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, 
recuerda que “cada día tiene su propio afán”.

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio y aprende de ella a no depender.

Aprende a mirarte con amor y respeto, 
piensa en ti como en algo precioso.

Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.

Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.

La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, 
todos los que pasan por la calle en tinieblas, 
serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza.

No desprecies el trabajo 
que te toca realizar en la vida.

El trabajo ennoblece a aquellos 
que lo realizan con entusiasmo y amor.

No existen trabajos humildes, 
sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.

Da valor a tu trabajo, 
cumpliéndolo con amor y cariño 
y así te valorarás a ti mismo.

Dios nos ha creado para realizar un sueño.

Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.

Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.

Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.

No te des por vencido, 
piensa que si Dios te ha dado la vida, 
es porque sabe que tú puedes con ella.

El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

“Que este día sea el mejor de tu vida".

MAHATMA GANDHI